Con el fin de preparar mejor los exámenes, os muestro varios consejos.
Antes del examen
- No estudiar el día antes toda la materia. No es aconsejable (pues no se tiene tiempo para todo y ello puede provocar un lío mental en aquello que entendemos menos).
- Deberías programarte para que los días antes del examen sólo te dediques a repasar. Esto además ayudará a reducir la ansiedad y a aumentar tu confianza.
- El repaso debería empezar por lo que menos sepas.
- Cada sesión de estudio o repaso, debería ser de una hora (más o menos).
- Si tienes que repasar más tiempo, descansa 5 minutos por cada hora de estudio.
- Si puedes, realiza un simulacro de examen en casa. Por ejemplo, tus padres o hermanos pueden ponerte algunos ejercicios o preguntas y tú los respondes sin mirar el libro y controlando tu tiempo. De esta manera, te darás cuenta de algunos errores y acostumbrarás a tu mente a trabajar eficientemente contra reloj.
- Si te sientes perdido, o te cuesta, pide ayuda a algún compañero(a) que sepa más sobre el tema.
- Estudiar en grupo es muy efectivo, ya que te permite entre otras cosas, comparar resultados y aclarar dudas. Además te puede motivar más, ya que es una “lata” estudiar un tema que te cuesta y/o no te gusta.
- Si has faltado a clase intenta conseguir el material que se ha dado en clase y corrige con algún compañero las actividades que se han dado en clase durante tu ausencia.
- La noche anterior al examen cena poco, relájate haciendo algo de tu agrado y acuéstate temprano, si es posible trata de dormir las 8 horas necesaria para lograr que tu cuerpo descanse, y que tu mente “digiera” los contenidos aprendidos. El sueño provoca una menor concentración.
- Es muy importante desayunar bien, y que el desayuno contenga gran cantidad de glucosa. Esto provocará que tu cerebro “despierte”, lo cual hará más rápidas las respuestas y más rápida la corrección de errores.
- Antes de empezar respira hondo y relájate.
- Si puedes, empieza por las preguntas que mejor sepas y deja para el final las que te cuesten más.
- Lee bien todas las preguntas, subrayando las palabras claves como por ejemplo comparar, definir, explicar, etc., esto te ayudará a enfocarte a responder sólo lo que te pide el profesor.
- Divide el tiempo para responder y deja unos minutos para corregir.
- Evita contestar lo que no se te pregunta.
- Si se te queda la mente en blanco, no te preocupes, relájate, cierra los ojos y respira profundo. Para superar el bloqueo, lo mejor es quitarse la angustia mediante la relajación.
- Intenta presentar bien el examen y con letra clara y entendedora. Sé ordenado, limpio, evita borrones, errores de ortografía y gramática.
- Todo esto facilitará la corrección de la prueba.
- Revisa antes de entregar el examen.
- Comprueba tu examen con la pauta del profesor para revisar los posibles errores en la corrección (olvidos en la suma de las preguntas, alguna sin corregir o sin sumar...)
- Revisa y aclara los errores que hayas tenido en la prueba para que no se vuelvan a repetir.
- Presta atención cuando el profesor hable de los errores más habituales que son cometidos durante la prueba, para no repetirlos (no te distraigas con tus compañeros mientras se explica el profesor/a).
- Si no apruebas, intenta aprender de tus errores.
- Apunta en tu agenda qué preguntas has fallado e intenta repasar para que no tengas una laguna de dudas antes de continuar con un tema nuevo.
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